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martes, 7 de marzo de 2023

La "contaminación visual" según Horacio Rodríguez Larreta. La cosificación de personas en situación de calle y cartoneros


El Gobierno de la Ciudad, al mando de Rodríguez Larreta, publicó una llamativa licitación pública para que una empresa identifique diferentes elementos que contaminen visualmente a la Ciudad de Buenos Aires. Hasta ahí total normalidad, más allá de que se trata de una tarea que podrían realizar los trabajadores públicos.

Hablamos de la licitación N° 7162-1862 LPU22, del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. La empresa que se quede con la licitación, recibirá alrededor de 1526 millones de pesos a cambio de relevar «las condiciones que impactan en la higiene urbana en la vía pública de la Ciudad».



Lo increíble es cuáles son esas condiciones que impactan en la higiene urbana en la vía pública: "verificar la presencia de asentamientos precarios producto de personas en situación de calle. Consiste en la verificación ocular de la presencia de personas que se encuentren residiendo transitoria y/o permanentemente en la vía pública". Otra: "verificación ocular de la presencia de recuperadores que se encuentren recolectando y/o acopiando y/o realizando tareas afines respecto de residuos de tipo reciclables". En otras palabras, los pobres afean la Ciudad de Larreta.



No podemos dejar de señalar que desde el Gobierno de la Ciudad están  abordando la problemática de las personas en situación de calle  desde el Ministerio de Higiene Urbana que se ocupa de la basura y la mugre en la Ciudad. ¿Una equivocación o un acto fallido que revela el pensamiento de quienes gobiernan la Ciudad?

Para el Gobierno de Larreta, las personas en situación de calle o quienes se dedican al cartoneo, son comparables a la basura  que contaminan visualmente la imagen de “ciudad limpia” que quiere promover. Todo ello, porque "la transformación no para".

Hace 15 años que la prioridad del Gobierno de la Ciudad es el maquillaje, es poner lo que molesta debajo de la alfombra, es como se dijo en su momento: tapan la realidad con globos. De políticas públicas para generar empleo genuino o darle solución al problema de vivienda en la Ciudad, nada... Al estilo Macri te dicen: "Esa te la debo".

A Larreta lo motiva "el qué dirán", considera que cuando comience la campaña presidencial la Ciudad debe verse espléndida, que no haya nada que pueda hacer parecer que está en mal estado, y los pobres (recicladores urbanos y personas en situación de calle) molestan. 


 

miércoles, 6 de octubre de 2021

Bastardean la autonomía de la Ciudad (una ley porteña no puede modificar leyes nacionales)

Hacen que pierda autenticidad el legítimo reclamo por la plena vigencia de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires cuando lo hacen mediante la sanción de una ley NULA por inconstitucional. Inconstitucional, porque viola el Artículo 129 de la Constitución Nacional en tanto establece que “[u]na ley garantizará los intereses del Estado nacional, mientras la ciudad de Buenos Aires sea capital de la Nación”.

En cumplimiento de lo dispuesto por la Constitución, el Congreso Nacional sancionó la Ley 24.588 (comúnmente denominada "Ley Cafiero") que establece: “La justicia nacional ordinaria de la ciudad de Buenos Aires mantendrá su actual jurisdicción y competencia continuando a cargo del Poder Judicial de la Nación. La ciudad de Buenos Aires tendrá facultades propias de jurisdicción en materia de vecindad, contravencional y de faltas, contencioso-administrativa y tributaria locales”. 

La decisión del legislador nacional consistió en mantener en funcionamiento la Justicia Nacional, y reconocer a la Ciudad la posibilidad de crear su propio Poder Judicial en las materias expresamente enumeradas en la Ley, coexistiendo en el territorio dos órdenes de jurisdicción distintos, dependiente uno de ellos del ámbito local y el otro, del Estado Nacional.

Entonces, en primer lugar, fue el Constituyente quien delegó en el Congreso Nacional la reglamentación de la autonomía conferida a la Ciudad. En segundo lugar, el Congreso de la Nación limitó las facultades de jurisdicción de la Ciudad. Todo ello pese a que el Artículo 129 de la Constitución Nacional estableció que la Ciudad de Buenos Aires tendrá un régimen de gobierno autónomo, con facultades propias de legislación y jurisdicción, por lo cual, aclaró que una ley garantizará los intereses del Estado Nacional mientras la ciudad de Buenos Aires sea capital de la Nación. 

Es oportuno destacar que la Justicia Nacional ejerce lo que se llama competencia ordinaria, es decir, competencias judiciales que en las provincias normalmente están a cargo de los tribunales locales, integrados por jueces/zas designados/as por las legislaturas provinciales.

También resulta necesario resaltar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) entiende que la Ciudad de Buenos Aires ocupa junto a las provincias el mismo lugar en el sistema federal argentino con las mismas potestades y competencias que aquéllas.  

Sin embargo, debe aclararse que la Legislatura porteña no tiene atribuciones para modificar la Ley Cafiero debido a que la misma fue sancionada por el Congreso Nacional en cumplimiento de la manda constitucional derivada del Art. 129 de la Constitución Nacional, introducido mediante la reforma de 1994.

El mandato constitucional del Artículo 129 que establece la autonomía de la Ciudad es claro y no admite demoras independientemente de quien gobierne, lo que tendría que haber ocurrido en estos 27 años, a través de convenios Nación – Ciudad de Buenos Aires, es el traspaso de competencias, como tímidamente ha venido sucediendo en materia penal (en materia penal; hay algunos convenios para que la Justicia de la Ciudad investigue ciertos delitos pero los delitos que no están en esos convenios siguen siendo investigados por la Justicia nacional), o ir cerrando tribunales nacionales y convertirlos en locales, como no se ha hecho hasta ahora.

En ese sentido, la CSJN está intentando empujar el proceso de traspaso de la Justicia Nacional al ámbito de la Ciudad y una de las formas que encontró es la de otorgarle al Tribunal Superior de Justicia porteña un lugar de intermediario entre la Justicia Nacional y la propia Corte, tal como lo ha señalado el constitucionalista Pedro Caminos. En esta línea, el profesor Andrés Gil Domínguez  señaló: “La Corte Suprema de Justicia en la causa “Bazán” estableció el siguiente estándar constitucional formal: “En uso de las atribuciones conferidas por el decreto-ley 1258/58 que habilita a la Corte Suprema de Justicia a definir quién deberá conocer en un conflicto de competencia (art. 24 inc. 7) y en consonancia con el mandato constituyente de conformar una Ciudad de Buenos Aires con autonomía jurisdiccional plena se establece que el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el órgano encargado de conocer en los conflictos de competencia que se susciten entre dos órganos jurisdiccionales con competencia no federal con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

Dicho lo cual, queda claro que el problema es la ausencia de una LEY emanada del Congreso Nacional que transfiera la Justicia Nacional a la Ciudad de Buenos Aires y que la solución no es que la Legislatura porteña apruebe leyes inconstitucionales. 

Sancionar una la ley que modifica el Art. 26 de la Ley 402 (de la Ciudad de Buenos Aires)  estableciendo que “el recurso de inconstitucionalidad se interpone contra la sentencia del tribunal superior de la causa emitida por los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires o los integrantes de la Justicia Nacional de la Capital Federal” es una  es formalmente inválida e inaplicable puesto que la Legislatura de la Ciudad no tiene competencia formal para establecer procedimientos ante la Justicia Nacional, sólo puede ser un dislate o una necedad propia de ignorantes más que de legisladores/as.

Si no lo son, se trata del más profundo y serio intento de garantizar la impunidad judicial de Mauricio Macri en las causas Correo Argentino y Socma Americana en las que está involucrado el ex Presidente. 

Mauricio Macri quiere ser juzgado por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad porque es ahí dónde designó a jueces y juezas amigos/as merced a la mayoría legislativa que ostenta hace años en la Legislatura.




sábado, 26 de diciembre de 2020

ANTE LA CONSAGRACIÓN JURÍDICA DEL "CAEN EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA". Vergonzoso fallo del Tribunal Superior de la Ciudad de Buenos Aires


El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad ha emitido un insólito fallo en el que ha consagrado judicialmente el principio macrista según el cual "hay alumnos que caen en la educación pública" al resolver que las decisiones judiciales que obligan al Gobierno de la Ciudad a asegurar vacantes a niños y niñas de 45 días en adelante en escuelas públicas es inconstitucional. En otras palabras, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad ha restringido el derecho a la educación para niños y niñas de entre 45 días y 3 años.

El máximo Tribunal de nuestra Ciudad tuvo la osadía de desconocer lo que la Constitución de la Ciudad manda en su Artículo 24: "La Ciudad asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior, con carácter obligatorio desde el preescolar hasta completar diez años de escolaridad, o el período mayor que la legislación determine".

Una de las integrantes del Tribunal Superior, la jueza Marcela de Langhe, cuyos argumentos han servido de fundamento a la decisión mayoritaria, realiza un temerario análisis del marco normativo que regula el derecho a la educación invirtiendo todo principio jurídico de interpretación de leyes, tratados internacionales y Constituciones locales y nacionales. Ello es así, porque los ha utilizado para ignorar lo establecido por la propia Constitución de la Ciudad.

Al respecto debe señalarse que los tratados internacionales fijan un piso de derechos que los países signatarios se obligan a respetar, pero ello no obsta  a que esos países consagren mayores derechos que los que dichos tratados fijan, lo mismo sucede con la Constitución Nacional y las leyes federales respecto de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Con el afán de blindar judicialmente al gobierno de Larreta, la jueza De Langhe ha invertido este principio y ha dicho que hasta la Convención sobre los Derechos del Niño limita el artículo 24 de la Constitución de la Ciudad. 

Cierto es que la Convención establece, en su artículo 28, que “Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente, y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho, deberán en particular: a) Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para todos; b) Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de la enseñanza secundaria, incluida la enseñanza general y profesional, hacer que todos los niños dispongan de ella y tengan acceso a ella y adoptar medidas apropiadas tales como la implantación de la enseñanza gratuita y la concesión de asistencia financiera en caso de necesidad…” pero ello no significa que la Ciudad de Buenos Aires asuma la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública y gratuita desde los cuarenta y cinco días de vida de niños y niñas. 

Además, la Ley 114 de Protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, estipula que “El Gobierno de la Ciudad adopta medidas legislativas, administrativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos reconocidos a niños, niñas y adolescentes por normas jurídicas, operativas o programáticas (…) - artículo 7- y agrega en su artículo 29 como derecho a la educación “a) el acceso gratuito a los establecimientos educativos de todos los niveles”.

Resulta más grave y aberrante la maliciosa interpretación del Tribunal Superior de Justicia, a la luz de lo sostenido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos al respecto. Sostuvo que de la normativa emanada de la Convención se desprende la obligación positiva del Estado de realizar acciones positivas que aseguren el goce pleno de los derechos por parte de los niños, y consideró que estas acciones deben ser, fundamentalmente, de contenido económico, social y cultural. En este sentido, afirmó que “El pleno ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales de los niños se ha relacionado a las posibilidades del Estado obligado (Artículo 4 de la Convención sobre los Derechos del Niño), el cual debe realizar el mayor esfuerzo, de manera constante y deliberada, para asegurar el acceso de los niños a esos derechos, y el disfrute de los mismos, evitando retrocesos y demoras injustificadas y asignando a este cumplimiento los mayores recursos disponibles”(Corte IDH, Opinión Consultiva OC-17/02, 28 de agosto de 2002, Serie A No. 17, párr. 81).

Produce indignación que se pretenda utilizar a  la Convención sobre los Derechos del Niño para negar que la Ciudad ha asumido la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior, conforme lo establecido en el artículo 24 de la Constitución de la Ciudad, para finalmente, sostener que no existe una obligación gubernamental de proveer vacantes en el nivel inicial no obligatorio del sistema educativo de gestión pública para todo aquél que lo solicite y que sólo se debe proveer vacantes en el nivel inicial a quienes acrediten pertenecer a los grupos más vulnerables de la Ciudad. Es decir, a quienes no pueden pagar una institución privada o dicho de otra manera, a quienes caen en la educación pública.

Con su decisión el Tribunal Superior de Justicia dejó sin efecto una sentencia de la Sala I de la Cámara de Apelaciones en Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, que ratificaba lo resuelto en Primera Instancia, sosteniendo la obligación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de asegurar a todo niño mayor a los 45 días de edad la escolarización, en jornada completa, en el centro educativo elegido por quienes ejercen la patria potestad del menor de edad, o, en su defecto, en uno que se encuentre a una distancia no mayor a diez cuadras de su domicilio, o a una distancia mayor, con el transporte del menor y un acompañante a su cargo que se fundamentaba en lo siguiente:

  • La Ley N° 114, artículo 29, que establece: “El Gobierno de la Ciudad garantiza a niños, niñas y adolescentes: a) acceso gratuito a los establecimientos educativos de todos los niveles b) garantizando la prestación del servicio en todos los barrios de la Ciudad c) igualdad de condiciones de acceso, permanencia y egreso del sistema educativo, instrumentando las medidas necesarias para su retención en el mismo...”. 
  • La Ley nacional N° 26.206 que en su artículo 12 dispone que: “El Estado Nacional, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de manera concertada y concurrente, son los responsables de la planificación, organización, supervisión y financiación del Sistema Educativo Nacional. Garantizan el acceso a la educación en todos los niveles y modalidades, mediante la creación y administración de los establecimientos educativos de gestión estatal. El Estado Nacional crea y financia las Universidades Nacionales”. 
  • Constitución de la Ciudad, artículo 24, que señala que: “La Ciudad asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior, con carácter obligatorio desde el preescolar hasta completar diez años de escolar

Estamos ante una decisión judicial carente de fundamento jurídico, que desconoce de manera temeraria la propia Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, mediante la cual el Tribunal Superior de Justicia blindó judicialmente las políticas regresivas en materia de educación de Horacio Rodríguez Larreta y legitimando el principio macrista del "caen en la educación pública".

*Los conceptos "patria potestad" y "menor" son citas textuales de los/las magistrados/as y no de quien escribe este blog

domingo, 6 de septiembre de 2020

La Ciudad de los bares en pandemia


No podes!!! Vos salís, te tomas algo, te encontras con gente, no te cuidas, no usas barbijo, volves a tu casa y contagias y... otros se enferman y mueren. 

Así funciona, mientras tanto vivimos en la meseta de Larreta!


jueves, 21 de noviembre de 2019

EL NORTE ES EL QUE ORDENA



¿Qué pasa en la Ciudad de Buenos Aires que 12 años de gobierno macrista no han sido suficientes? De 15 comunas, el PRO se impuso en 13 y por primera vez en la historia pierde en 2. Parece qué solo para el SUR los 12 años de macrismo (8 de Mauricio Macri y 4 de Horacio Rodríguez Larreta) han sido más que suficientes. ¿Es que acaso la idea de un norte de la Ciudad rico y un sur pobre, tuvieron una impasse de 12 años? Todo ello, pese a lo que se afirma de que el el macrismo, en sus distintas gestiones (desde el 2007 hasta la actualidad), ha tendido a profundizar las diferencias norte-sur.
¿Se trata, quizás, de una revancha histórica? Teniendo en cuenta que desde la federalización de la Ciudad de Buenos Aires, en lo jurídico político no ha habido cambios entre 1880 y 1996. El intendente era designado por el Presidente de la Nación y el Concejo Deliberante elegido por  los habitantes de la Ciudad, se mantuvieron en una convivencia pocas veces armoniosa.
O, como señala Matías Landau  en su libro "Gobernar la Ciudad", debemos bucear en la noción hispánica de vecino las razones del voto porteño. Vecinos, nos recuerda Landau, "eran aquellos que estaban 'afincados' y casados en la Ciudad. A los padres de familia y propietarios se les garantizaba la posibilidad de resolver los asuntos comunes de la vida civil de la Ciudad". Solo a ellos -agregamos desde aquí- mientras que el autor continúa: "los integrantes legítimos del municipio eran quienes pagan sus impuestos al municipio, y como contribuyen a él, debían tener derecho a votar. Ese régimen oligárquico dejó a las grandes masas populares excluidas del gobierno de la Ciudad, solo el 1% de la élite porteña podía elegir concejales".
"En 1930, el 'vecino' es el que tiene pertenencia barrial y permitía distinguir, desde un punto de vista moral, al buen habitante del que no lo era. Ya desde ese momento las autoridades hacían giras para recabar las inquietudes en los barrios. La figura del vecino pierde un poco de su centralidad con el peronismo, y vuelve a recobrar mucha fuerza a fines del siglo XX, cuando irrumpen grandes desigualdades desde el punto de vista urbano y social y el vecino pasa a ser el actor de una democracia de proximidad, con la intervención de programas participativos".
El peronismo viene a democratizar la participación y hace que las demandas populares  de los sectores excluidos se escuchen y obtengan respuestas desde el "Estado de Bienestar". E,so lo aleja de aquella hispánica visión de los vecinos de la Ciudad y, de manera evidente de cara a los resultados electorales, de los vecinos y vecinas que Horacio Rodríguez Larreta sigue interpelando individualmente a través de las visitas a bares o plazas en las que se toma un café con "ellos" (los vecinos") y, como sostiene Matías Landau,"reactualiza bajo nuevas formas una dinámica en la que se resuelven aspectos de la vida civil de manera no conflictiva, dejando la política de lado".
Claro que todo eso es posible con la inestimable colaboración de la especulación inmobiliaria y la generación de una burbuja inmobiliaria qué solo sabe de aumentos y más aumentos del valor de la tierra en la Ciudad. 

En este punto el blog de la inmobiliaria Properati nos da la razón, pero además, nos asiste con datos concretos surgidos de Properati Data que proporciona el mapa de los "Votos Juntos por el Cambio vs. Precio del Suelo" de su informe "¿Cómo influye el valor del suelo en los resultados electorales?".
En el blog de Properati se lee: "Como se observa en los siguientes mapas, en los circuitos donde el valor de las propiedades es más elevado (con un color más oscuro) Juntos por el Cambio tuvo una notable mejor performance que aquellos que presentan menores valores de venta de las propiedades. Y a la inversa, el Frente de Todos obtuvo mejores resultados en aquellos donde las propiedades tienen menores costos".
En el mismo sentido, debemos recordar que uno de los datos de la elección porteña, fue que el macrismo perdió en las Comunas 4 y 8, el sur de nuestra Ciudad. Lo que cabe preguntarnos es ¿Qué características tienen estos barrios y quiénes residen allí que se desmarcan de la noción hispánica de vecino?
Primeramente, vamos a señalar que ambas comunas presentan la mayor cantidad de villas y asentamientos carenciados de la Ciudad, por ende, menor valor del suelo y los territorios que concentran mayores nichos de pobreza.
Un dato relevante: en la Comuna 8 una de cada tres personas reside en una villa o un asentamiento precario y es el territorio que posee la mayor cantidad de viviendas irregulares de toda la Ciudad.
Es también en el Sur de la Ciudad que la mayor parte de la población se ubica en los estratos bajos y medio-bajo (65% en la Comuna 8, 55% en la Comuna 4). Son las poblaciones con el menor promedio de ingresos de toda la Ciudad.
En este punto, Matías Landau nos aporta un más que interesante interrogante, no será que lo que realmente está en discusión es ¿quiénes son y quiénes no los integrantes legítimos de la Ciudad?
A esta altura y con algún esbozo de diagnóstico sobre el voto porteño nos surge otro interrogante más, ¿es el antiperonismo de la Ciudad o son las limitaciones del peronismo para construir en la Ciudad?, ¿Cuál es el problema? 
Las limitaciones del peronismo para construir en la Ciudad han sido reconocidas al proclamar a Matías Lammens como su candidato a Jefe de Gobierno. Pues, para seducir a porteñas y porteñas se buscó un dirigente político que sumara a ciertos sectores progresistas de la Ciudad para tratar de consolidar un proyecto de Ciudad diferente al del PRO.
Sin embargo, y pese a la excelente elección de Lammens como candidato, el peronismo jugó todas sus fichas a nacionalizar una elección que desde 1996 a la fecha es cada vez más local. El peronismo podrá ser alternativa de poder o de gobierno en la Ciudad, cuando no sólo genere un buen candidato local, sino cuando logre su proyecto de Ciudad y lo contraponga al del PRO, ya no basta con la arenga de sumar la Ciudad al Proyecto Nacional, sino un proyecto que dé solución a los problemas de porteños y porteñas. 
El porteño no debe ver al peronismo como su enemigo, porque cuando es así, el Norte es el que ordena.

lunes, 21 de octubre de 2019

VIENEN AIRES BUENOS

Desde hace cuatro años, las grandes mayorías padecen el rostro insensible de la “revolución de la alegría” que agrede sus derechos y vulnera su poder adquisitivo.
Las sucesivas derrotas sufridas en la Ciudad por el Frente para la Victoria (PJ) fueron una clara causa, la "restauración conservadora" comenzó en la Ciudad de Buenos Aires allá por finales del año 2007, momento en que Mauricio Macri asumía la Jefatura de Gobierno, gobernó una Buenos Aires con los ingresos más altos de su historia, generando déficit y cubriéndolo con deuda en dólares, sub-ejecutando presupuesto en las áreas sensibles y estratégicas y reasignándolo en publicidad, contratos de basura carísimos y obras superficiales de maquillaje que ocultaban y siguen ocultando los verdaderos problemas estructurales de la Ciudad.
Pese a ello, la Ciudad fue la “vidriera” de ocho años de gobierno de Mauricio Macri que le otorgó al macrismo visibilidad nacional. Una Ciudad aparentemente limpia, segura y ordenada.
Ya en el año 2015 gran parte de los votantes progresistas, peronistas y kirchneristas optaron por la candidatura de Martín Lousteau, lo que demostró que, más allá de la opinión sobre el candidato, era posible la vertebración de una alianza que derrote al gobierno del PRO.
Una realidad que no fue vista por la conducción política del Frente Para la Victoria (PJ) que en vez de promover el voto contra Horacio Rodríguez Larreta, es decir, en contra del candidato local de Mauricio Macri, optó por convocar al voto en blanco, lo que indudablemente aumentaba las posibilidades de triunfo electoral del PRO.
Muchas respuestas a la crisis política de la oposición porteña, se encuentran en lo que el sociólogo alemán, Robert Michels denominó la “ley de hierro de la oligarquía”. Según ella, tanto en autocracia como en democracia siempre gobernará una minoría"; la idea básica es que toda organización, en este caso el Partido Justicialista, se vuelve oligárquica. Esa minoría, aunque en principio se guíe por la voluntad de la masa y se diga transformadora, pronto se emancipa de esta y se vuelve conservadora. Siempre esa minoría dominante buscará incrementar o mantener su poder a cualquier precio, incluso olvidando sus viejas ideas. Sin democracia interna, silenciando el debate, el Partido Justicialista fue una cáscara vacía.
La candidatura de Matías Lammens ha sido disruptiva. Lammens significa una ruptura con esa minoría dominante que mantuvo al Peronismo y al conjunto del espacio progresista, nacional y popular ausente del debate de la Ciudad de Buenos Aires.
Matías Lammens nos coloca por primera vez en mucho tiempo discutiendo el poder en la Ciudad de Buenos Aires. La posibilidad de que vengan aires buenos a la Ciudad se siente y se respira en las calles.  Es la primera vez que en 12 años de gobierno macrista en la Ciudad, los porteños y porteñas ven como cierta la posibilidad de cambiar de gobierno.
También la candidatura de Lammens ha sido disruptiva en cuanto al contenido del debate. Recién hoy, en 2019, discutimos seriamente el servicio de estacionamiento medido y acarreo de automóviles que fue licitado por primera vez por el intendente Carlos Grosso en 1991 y que durante el año 2013 el PRO, entre gallos y medianoche, convirtió su ampliación en Ley. No hubo debate hasta el día de hoy, que Matías Lammens lo trae a la luz pública anunciando que, en caso de ser electo, derogará esa ley.
Se pone en debate el proyecto político de Larreta de una Ciudad cada vez más expulsiva y agresiva para con sus habitantes y de un negocio que toma a los porteños y porteñas de rehenes, ese público cautivo que todo negocio desea poseer, los autos están en las calles y ahora nos van a cobrar por dejarlos estacionados. Un gran negocio PRO.

Matías Lammens vino a oxigenar la política de la Ciudad, una clara consecuencia virtuosa del liderazgo de Alberto Fernández, siendo auténtico y diciendo lo que cree vino a sacudir el debate político en la Ciudad, un debate ausente hasta ahora. Vienen Aires Buenos.

viernes, 5 de julio de 2019

Detrás de los carteles amarillos, una Ciudad endeudada y dibujada


Los porteños y porteñas volveremos a concurrir a las urnas para elegir a nuestros gobernantes en una ciudad profundamente endeudada y prolijamente dibujada.

Profundamente endeudada porque en el Presupuesto de la Ciudad la única partida que no cae –al contrario, crece un 30,1 por ciento– es la de Servicios e Intereses de Deuda. A modo de ilustración durante el actual ejercicio económico, es decir durante todo 2019, se destinarán 26.127 millones de pesos en concepto de servicios de deuda, intereses y gastos. Respecto de 2018 se observa un crecimiento del 30,1 por ciento en concepto de Servicios de Deuda.

Resulta evidente que ha avanzado el crecimiento de la partida del pago de intereses de la Deuda: pasó del 1,5 por ciento del gasto, en 2007, al 8 por ciento, para 2019.

La Ciudad paga cada vez más intereses y gastos por deuda contraída, y la Deuda creció en un año la suma de 3.000 millones, mientras que dentro de los Servicios Sociales, las caídas reales afectan prácticamente a todas las funciones: Salud: menos 2,7 por ciento; Educación: menos 3 por ciento; Trabajo: menos 20 por ciento, y Vivienda: menos 7,6 por ciento. Esto vale y tiene la misma orientación en materia de salarios de los trabajadores de la ciudad, que verán su salario recortado en un 7,6 por ciento. Siempre y cuando la inflación anual no supere el 34 por ciento de inflación, que es la previsión inflacionaria de los funcionarios de Horacio Rodríguez Larreta.

En los últimos 11 años, entre 2007 y 2018, los recursos crecieron un 85 por ciento en términos reales. ¿Cómo? Con transferencia de recursos, con endeudamiento y con la venta de activos públicos.
Vale como referencia para comprender las prioridades del Gobierno de la Ciudad. En el año 2013, por cada peso de deuda, se destinaban 15 para Educación y 13 para Salud, hoy por cada peso de deuda;  2,2 son para Educación y 1,9 para Salud.

Los pagos por intereses de Deuda equivalen al presupuesto de nueve ministerios. El porcentaje del Presupuesto que va a Deuda pública e intereses aumenta más que salud, educación, vivienda, promoción social y agua potable.  Así gobierna Rodríguez Larreta la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras la Deuda se paga de manera religiosa, en  nuestra Ciudad viven 173.000 personas en condiciones de indigencia, 565.000 personas vive en hogares pobres y más de un millón no tiene asegurado el acceso a la canasta total. La ausencia de políticas públicas para atender las necesidades básicas de estas personas es absoluta, ¿negligencia? No, claramente se trata de una decisión política plasmada en las prioridades presupuestarias del PRO, hoy “Juntos por el Cambio”.

Los cambios más importantes de la última década en la Ciudad gobernada, primero por Macri, y ahora por Rodríguez Larreta están vinculados con la pérdida del peso relativo de las partidas de Educación y Salud. Entre las dos áreas, representaban un 51 por ciento en 2007, mientras que en 2017, representaban un 35 por ciento.

¿Por qué se resalta el hecho de que el Gobierno de la Ciudad toma cada vez más Deuda? Porque hoy la Ciudad tiene las mismas deficiencias estructurales, en términos de educación, vivienda y salud, pero perdió una cantidad importante de activos por la venta de bienes públicos. Por otro lado, tiene que destinar un 8 por ciento de sus gastos –como no tenía que hacerlo antes– a pagar intereses de la deuda. Este es el primer balance de los doce años, en términos presupuestarios, fueron doce años de gobierno PRO.

Un dato escalofriante. Con lo que se va a pagar, durante el año, en concepto de intereses de deuda, se podrían haber construido 23 hospitales en un año. Sin embargo, se prioriza el pago de la deuda. Y la Comuna 8 sigue sin contar con un hospital de verdad en pleno funcionamiento.

Una Ciudad que desampara a sus habitantes más vulnerables y en la que frente a la noche más fría del año, el Club River Plate abrió las puertas del Monumental para que personas que están en la calle estén bajo techo, y con la excusa de tener una actividad durante esta noche, les ofrecieron una visita nocturna al Museo River. Todo ello, junto a la Red Solidaria que dirige Juan Carr. Una actividad dirigida especialmente para que los que están sin techo no estén a la intemperie, en una Ciudad que los abandona a su suerte pero que se endeuda cada día más y baja el presupuesto social. ¿Y el Estado? Ausente con aviso.

¿Por qué la Dirección General de Mantenimiento y Espacio Público ejecutó, durante 2018,  más del 70 por ciento del presupuesto y, durante el mismo año, la Dirección de Infraestructura Escolar no alcanzó al 50 por ciento? Por la voluntad política de un Gobierno que privilegia veredas y canteros a cubrir las vacantes escolares en cada comienzo de ciclo escolar.

Otro dato escalofriante. En comisarias nuevas se gastarán, durante este 2019, más de 1400 millones de pesos y, en infraestructura escolar, 1180 millones. En publicidad se gastarán 1600 millones de pesos. 4400 millones de pesos –que se usarán en dos años– para mantenimiento de aceras. Mientras que se afectan a la Dirección de la Mujer, 240 millones de pesos. 

Cada cual puede sacar sus conclusiones,  pero es oportuno destacar el gasto en publicidad, son 1600 millones de pesos que reciben los medios masivos de comunicación durante el año. No existe una Ley en la Ciudad de Buenos Aires que regule la publicidad oficial, eso le permite al Jefe de Gobierno  distribuirla de manera discrecional a los medios masivos de comunicación de su preferencia, una partida presupuestaria destinada a obtener “blindaje mediático”. Durante el año 1600 millones de pesos para blindar mediáticamente a su gobierno, eso es lo que gasta Horacio Rodríguez Larreta para “dibujar” una prolija Ciudad.

Todo esto sucede, mientras la prioridad del Gobierno de la Ciudad durante este año ha sido  modificar y embellecer la Avenida Corrientes, una obra que le costó a los porteños la friolera de 300 millones de pesos, eso sí, tuvo una extraordinaria cobertura mediática, parte del blindaje y del dibujo que esconde la  Ciudad para pocos.

Pero nada dice el periódico de hoy respecto de la inversión en Educación de este Gobierno, que viene cayendo sistemáticamente. En 2018 se invirtió el 26,6 por ciento y para este 2019 prevé que se invierta en Educación tan solo el 17,3 por ciento.

La Ciudad de Buenos Aires necesita otro tipo de Estado. Es cierto: necesita recursos. Pero los recursos están. Entonces, lo que necesita es voluntad política que no desprecie lo público, que no desprecie a los científicos, que no desprecie a los docentes, que no desprecie a los trabajadores, que no desprecie a los pobres, que no desprecie a los estudiantes.

En síntesis, la Ciudad necesita de un Estado peronista. Un Estado de bienestar que, como bien nos dice Eric Calcagno en su “Manual del Estado”, represente el impulso permanente de vivir mejor. En síntesis un Estado justo, libre y soberano que asegure una distribución equitativa de la riqueza, del ingreso, de la palabra y del conocimiento; para lo cual, primero es necesaria una voluntad política transformadora que modifique las actuales prioridades presupuestarias.

Nuestra querida Ciudad se merece un gobierno que vaya más allá del desarrollo inmobiliario, de los negocios de la especulación inmobiliaria y de las obras públicas que maquillan una Ciudad cada vez más excluyente.

domingo, 24 de julio de 2016

ARDE LA CIUDAD - La política económica de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno

Con el paso del tiempo no debemos olvidarnos que Mauricio Macri gobernó durante 8 años nuestra Ciudad y que muchas de las cosas que ocurren, ahora a nivel nacional, los porteños y porteñas ya las vimos.
El ejercicio 2015 -último año de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad- cerró con un déficit de 7750 millones de pesos. No se trató de una rareza o algo excepcional en la gestión macrista, ya que, en siete de sus ocho años como jefe de gobierno porteño, Macri gastó más de lo que recaudó a pesar de que los ingresos crecieron en forma notable.
El sostenimiento de la demanda agregada y el consumo que impulsó el gobierno nacional desde 2003 en adelante, produjo un lógico incremento de la recaudación de la Ciudad, sobre todo a través del cobro de "Ingresos Brutos". En efecto, la recaudación de Ingresos Brutos subió un 753 por ciento y los ingresos por vía del impuesto inmobiliario y la tasa de ABL (primer tarifazo macrista) se incrementaron en un 869 por ciento. A su vez, también aumentaron los aportes del Gobierno Nacional a la Ciudad en concepto de Coparticipación Federal (649%), de transferencias corrientes correspondientes a planes nacionales (264%) y por transferencias de capital (1.134%).
Pese al crecimiento de los ingresos, Macri acumuló durante sus mandatos como Jefe de Gobierno un déficit de 19.203 millones de pesos. De esa manera, el déficit de la ciudad que era el 3,4% del gasto total porteño en 2007 pasó a representar el 8,7 por ciento. El déficit económico de la Ciudad aumentó, durante la gestión macrista, un 255%.
Sin embargo, y pese a ser la Ciudad de Buenos Aires un distrito millonario en recursos, Macri no incrementó la inversión, ya que la misma se mantuvo casi constante y durante 2015 solo invirtió el 14% del gasto.
No invirtió pero gastó más: la fórmula económica de Macri y Grindetti que maquilló la Ciudad. En efecto, el gasto porteño creció un 802% entre 2007 y 2015. Hubo rubros que registraron aumentos muy por encima de esa suba, por ejemplo, en el área de Turismo, el gasto se incrementó un 4393,9%, un gasto noble si se quiere, no así como el aumento del gasto en Publicidad que creció un 2375,5%. En plena campaña electoral, tanto en la Ciudad como en la Nación, durante el año 2015, Macri gastó en publicidad 1387 millones de pesos, el equivalente al 1,6% del gasto total de la Ciudad y el 18% del déficit total.
La contracara del despilfarro económico del Jefe de Gobierno se observa en las áreas más sensibles del Gobierno de la Ciudad. Durante la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires las áreas sociales tuvieron un incremento del gasto menor al promedio, en Salud sólo aumentó un 693,1% y en Educación un 648,1%. Pero no todo fue incremento del gasto. En el rubro Vivienda, en la gestión de Macri, el gasto cayó un 45%, pasando de representar un 2,9% del presupuesto total de la Ciudad a representar tan solo el 1,6%. Cabe destacar que, entre los años 2007 y 2015 se invirtió en Vivienda un promedio del 1,9% del presupuesto total de la Ciudad, contra el 3,5% del periodo 2005-2007.
Sin grandes inversiones pero con grandes gastos, Mauricio Macri como Jefe de Gobierno endeudó a la Ciudad de Buenos Aires. Mientras el Estado nacional y las provincias se desendeudaban, entre los años 2007 y 2015 la Ciudad cuadruplicó su deuda en dólares hasta llegar a la cifra de 2363 millones dólares. El 89% del pasivo de la Ciudad es en dólares, euros o atado al valor del dólar, con lo cual los porteños y porteñas nos encontramos entre los principales perjudicados por la devaluación que el mismo Macri hizo, ésta vez,  como Presidente de la Nación.
La deuda pública expresada en términos de los recursos totales de los que dispone la Ciudad pasó de representar el 18% en 2007 a representar el 51% en 2015, es decir, que la deuda es igual a la mitad de todos los ingresos de la Ciudad de un año. Cuando Mauricio Macri asumió como Jefe de Gobierno en diciembre de  2007 esta proporción era de apenas un quinto. Por otra parte, si tenemos que la inversión durante la gestión de Macri en la Ciudad se mantuvo en torno al 16% del gasto total, quiere decir que el 84% del incremento de la deuda externa porteña fue a financiar el gasto corriente.
La fórmula de Macri para gobernar la Ciudad fue poca inversión, más gastos, mayor endeudamiento. En breve, la Ciudad deberá empezar a pagar la fiesta macrista. Arde la Ciudad...


miércoles, 1 de junio de 2016

El "ESTADO BOBO" DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Un nuevo “Estado bobo” 

en la Ciudad








Desde antaño venimos escuchando a los profetas del “mercado” repetir que los gobiernos populistas crean un Estado paquidérmico e ineficiente al que ellos llaman “Estado Bobo”. Debate que nos remite al slogan con el que Martínez de Hoz publicitaba su política económica en los años ’70: “Achicar el Estado es agrandar la Nación”.
Frente a esta visión de Estado mínimo o Estado que deja actuar al mercado se le ha opuesto la visión de un Estado que interviene en la economía para dirigirla hacia la protección de los que menos tienen o en otras palabras un Estado activo que redistribuye la riqueza con Justicia Social.
Sin embargo, en estos tiempos de CEOcracia, el PRO ha decidido darle un nuevo rol al Estado que es el de asumir los riesgos de inversión y costos para luego otorgarle a las empresas privadas la explotación de un negocio sin riegos. Tal es el caso de la ley mediante la cual se autoriza al Estado de la Ciudad de Buenos Aires a concesionar por 15 años la explotación del nuevo Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad.
La Ciudad ya ha invertido casi 500 millones de pesos en la construcción del Centro de Exposiciones y Convenciones y ahora le otorgará la concesión del mismo para su explotación comercial a una o varias empresas privadas que no necesitarán invertir un solo peso y que llevarán a cabo una gestión comercial que no conlleva ninguna complejidad técnica ni tecnológica. No se observa razón alguna por la cual no sea el propio Gobierno de la Ciudad quien explote el Centro.
Quizás sea por ello, que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, autorizó al Ente de Turismo a firmar una disposición que autoriza el llamado a contratación directa de un “servicio profesional de Asesoramiento y Asistencia Técnica para la Concesión de Uso y Explotación de carácter oneroso del Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires” por la suma de un millón ochocientos mil pesos.
Con 53 votos a favor y tan solo 4 en contra, la Legislatura ha convertido en ley la concesión por 15 años del Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad consolidando este nuevo rol del Estado, un Estado que invierte y asume riesgos económicos para luego entregarle la explotación del negocio a un privado que no necesita invertir un solo peso, ni asumir riesgos.
Este sí que es un ESTADO BOBO.

*Publicado originalmente en http://www.letrap.com.ar/nota/2016-5-31-un-nuevo-estado-bobo-en-la-ciudad

martes, 21 de julio de 2015

UN DOMINGO CUALQUIERA

Pasó un domingo de elecciones en "La Ciudad de la Furia" en la que algunos fuimos a votar sin muchas convicciones pero con una idea clara, que "los enemigos de la patria son los enemigos del pueblo".

Pasó el domingo y superamos el drama existencial de ir a votar por el "menos malo"; y, finalmente, Horacio Rodríguez Larreta gobernará esta Ciudad hasta diciembre de 2019 al imponerse por tan solo 3 puntos frente a Martín Lousteau. Un escaso margen que, por momentos, nos hizo pensar que lo que ayer parecía imposible, finalmente sucedería. Fue un escaso margen que logró que perdedores estén más eufóricos que vencedores, una contradicción que nos mostraba la televisión en vivo y en directo.
Pero nosotros llegamos a ese domingo furioso que se debatía entre dos fuerzas políticas ajenas al sentir nacional y popular luego de una serie de, por lo menos, desafortunadas decisiones e impericia en la construcción política de una fuerza política que se piense a si misma como alternativa de gobierno en nuestra Ciudad. El resultado, por primera vez, el Frente para la Victoria no disputaría el balotaje.
Asistimos inertes a una jornada inédita en la que ser decidía el destino de "La Ciudad de la Furia" y el Frente para la Victoria, el peronismo, las fuerzas nacionales y populares no eramos siquiera actores de reparto. Lógica consecuencia de una fuerza anquilosada que sólo se ocupó del reparto de cargos en la Legislatura porteña, importante por cierto mas no excluyente de una construcción de una referencia que camine el territorio, no tres meses antes de una elección, sino que sea el reflejo de un trabajo político cotidiano que comienza el día después de la elección a Jefe de Gobierno anterior, es decir, hace 4 años.
Ya relegados al tercer lugar en las elecciones generales y pasar a no ser considerados por porteños y porteñas como alternativa de gobierno en la Ciudad, tampoco supimos, o no pudimos o no quisimos afrontar el debate necesario e imprescindible frente al escenario inmediato, qué hacer en el balotaje. Quizás por ser rehenes de una campaña equivocada y errática en la cual sólo afirmamos que Larreta y Lousteau eran los mismo, no se pudo debatir con mayor claridad la puesta en valor de un caudal de votos que al votar Frente para la Victoria ya se había manifestado contra la continuidad del PRO en la Ciudad. Debate que la militancia y los compañeros y las compañeras que siempre nos acompañaron supieron dar y sintetizar al votar masivamente contra la opción de continuidad de políticas excluyentes, de endeudamiento compulsivo y de destrucción de lo público. Nuestra activa participación causó un cimbronazo político que descolocó al PRO como alternativa de gobierno en la Nación, al punto tal, que Mauricio Macri realizó un giro discursivo en el que borró con el codo lo que ayer escribió con pasión.
No alcanzó, falto poco pero fuimos protagonistas de una jornada que nos lleva a reflexionar y pensar que es posible pensar a la Ciudad desde la Ciudad, sin sectarismos ni mezquindades, promoviendo el debate y la participación política. Sólo resta tener iniciativa para que un domingo cualquiera empecemos a construir la Ciudad de la inclusión en la que todas y todos podamos vivir mejor.

lunes, 4 de mayo de 2015

BUENOS AIRES CADA VEZ MÁS FURIOSA

Pasaron las PASO porteñas y la voz del soberano nos dejó bien en claro que luego de 8 años de Mauricio Macri al frente del Gobierno de la Ciudad, el PRO sacó casi un 50% de los votos. No sólo eso, sino que además ganó en todas y cada una de las quince comunas.


También debemos agregar que pese a la prédica constante acerca de la situación del Sur de la Ciudad, el PRO se impuso en aquellas comunas con un promedio de votos por encima del 42%. También lleva entre su lista de legisladores a un dirigente villero, de la villa 20, la lindera al predio que fue tomado en febrero del año pasado y que se denominó "Barrio Papa Francisco". Paradojas de La Ciudad de la Furia.
Son muchas y variadas las razones por las cuales porteños y porteñas ratifican el rumbo de la gestión en nuestra Ciudad. La que más debe preocuparnos es la falta de alternativa seria de gobernabilidad, porque es parte de nuestra responsabilidad construir esa alternativa.
No siempre sacar más votos es sinónimo de buen gobierno pero siempre significa que lograste reunir más voluntades que los demás, es decir, que hay más personas que creen que sos la mejor alternativa, que aquéllas que no lo creen así. No quiere decir esto último que tan solo se trate de un problema de comunicación, sino más bien de una dificultad de interlocución entre votantes y candidatos.
Frente a esta realidad, en la que el PRO ratifica su liderazgo político en la ciudad, el Frente para la Victoria realiza su peor elección si de elecciones a Jefe de Gobierno se trata. Así como es imposible ignorar el caudal de votos macristas, resulta insoslayable que el kirchnerismo ha quedado tercero en las preferencias del pueblo de la Ciudad pese a presentar una variopinto oferta de candidatos en estas PASO.
Entre las varias razones que explican el magro caudal de votos del Frente para la Victoria y, además de no lograr constituirse como una alternativa seria de gobernabilidad, encontramos la falta de construcción política coherente y consecuente, y de liderazgos reales perdurables en el tiempo. Nada más y nada menos que tomarnos en serio el desafío de ser gobierno en nuestro Buenos Aires querido.
Ahora es tiempo de repensar y replantear estrategias electorales. La elección de quién acompañará en la fórmula a Mariano Recalde es una buena oportunidad para ampliar consensos y sumar voluntades. De la misma manera que, tan sólo pensar en Gisela Marziotta como candidata a Vicejefa es retroceder más de diez años en construcción política. Sin caer y sin tan siquiera pensar en clichés machistas, la sola mención de Marziotta como candidata es tirar por la borda un decenio de revalorización y rejerarquización de la política y la militancia política. No desandemos el camino de Néstor Kirchner.
La Ciudad se pinta furiosamente de amarillo y nuestra responsabilidad es comenzar, de una vez y para siempre, la construcción de una fuerza política que se piense como gobierno de la Ciudad desde los porteños para los porteños, en consonancia con el Proyecto Nacional. Es la hora de asumir nuestra responsabilidad.

lunes, 6 de mayo de 2013

EL EVITA DEBATE: "LA CIUDAD EN EL PAÍS - EL PAÍS EN LA CIUDAD"



Mucho se ha hablado en este blog de la necesidad de construir una fuerza política con asiento en la Ciudad, que tenga un acabado compromiso con la vida cotidiana y los problemas de los porteños y porteñas, y que además, esa fuerza política sea parte del Proyecto Nacional que encabeza la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La conformación de una alternativa a esta Ciudad para pocos y al servicio de negocios para amigos del Jefe de Gobierno, necesitaba de una referencia concreta, de una referencia creíble y confiable, de una referencia inteligente y capaz de interpelar a los habitantes de nuestra Ciudad, desde la Ciudad misma. 
Esa referencia que faltaba, es JORGE TAIANA.
Pero también hacía falta una organización política que reivindique y le de protagonismo a los militantes en la construcción de esa fuerza política, una organización que no le tenga miedo al intercambio de ideas y opiniones, una organización política que debata y que no se encierre en sí misma.
Esa organización es el MOVIMIENTO EVITA.
Por eso, este jueves 9 de mayo a las 18 hs en el Auditorio SADOP, Perón 2625, "EL EVITA DEBATE" y vos estás invitado.

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