
El Diputado Nacional
Eugenio Burzaco asumirá el próximo 10 de diciembre como Jefe de la Policía Metropolitana, en reemplazo del director interino Osvaldo Chamorro (
ex número 2 del "fino" Palacios), según confirmó el Gobierno de la Ciudad a través de un comunicado.
Según el comunicado difundido por el Gobierno de la Ciudad,
"El actual legislador es un reconocido especialista en temas de seguridad urbana que condujo los equipos técnicos de PRO y de la Fundación Creer y Crecer en esta área".
Lo que no nos dice Mauricio Macri es que el joven Burzaco ha sido el principal asesor en materia de seguridad del falso ingeniero Juan Carlos Blumberg, y, también, asesor en materia de seguridad del ex-gobernador de la Provincia de Neuquén Jorge Sosbich. Este último dato, sólo demostraría el perfil ideológico de Eugenio Burzaco sino fuera porque mientras asesoraba en temas de seguridad a Sosbich, la policía neuquina asesinaba al maestro Carlos Fuentealba. Sí, Burzaco asesoraba a Sobisch cuando mataron a Fuentealba.
Entonces, la llegada de Burzaco se produce en medio del escándalo por espionaje hecho por el agente Ciro James (empleado del Gobierno porteño que permanece detenido por orden de la Justicia federal) y de las denuncias por el accionar de la patota que apalea, golpea e intimida indigentes en la Ciudad, la UCEP.
En este contexto, con un Jefe de Gobierno y un Jefe de Gabinete que se horrorizan porque unos cuantos pobres cortan calles o viven en las calles y, entonces, recurren a los Fiscales Contravencionales para judicializarlos o a la UCEP para apalearlos y sacarlos de calles y plazas, la designación de un civil al frente de la Policía Metropolitana no es una buena noticia. Y no es una buena noticia porque sin uniforme, Burzaco replica el ideal de fuerza de seguridad soñada por Mauricio Macri, una policía que impida la protesta social, los cortes de calles, que desaloje a los indigentes y a los vendedores ambulantes, y, como ha quedado demostrado en estos días, monte un sistema de espionaje ilegal.
Sobre seguridad, Eugenio Burzaco escribió un libro junto al Fiscal General de la Ciudad Autónoma de Buenos, el macrista Germán Garavano, en el que se diferencia de la "mano dura" de Patti y de la "mano blanda" de Arslanian proponiendo "mano justa". Ahora vuelve a reunirse con Germán Garavano y desde la Policía Metropolitana replicará la necesidad de liberar calles, y liberar el espacio público como prioridad, todo un eufemismo para continuar criminalizando la protesta social, al igual que le propuso a Sosbich en Neuquén.
Muchos proponían que la fuerza de seguridad a crearse en la Ciudad estuviera dirigida por un civil, creyendo que de esa manera se le imponía a la nueva policía un perfil más democrático. Ahora, con la designación de Eugenio Burzaco se comprueba que se puede ser igual de intolerante, de represor y de autoritario con o sin uniforme.