miércoles, 30 de julio de 2008

Robos en los bondis: La solución de Macri


El conflicto por la seguridad de los colectiveros tiene su solución macrista: "cabina hermética así como tenían los taxistas, que es el blindex, hacer lo mismo al colectivero". Textual. Esa es la prevención para Mauricio.
Pero va más allá. Afirma que esto es culpa de los "jóvenes que entran y salen de las cárceles, que hay que acabar con las cárceles de puertas giratorias" y siguiendo con su verba berreta y aduladora de la mano dura sostiene en alabanza a Blumberg, que hay que "acabar de defender los derechos de los delincuentes y defender los derechos de los ciudadanos comunes".
Soluciones infantiles, conclusiones berretas y réplica de un discurso autoritario que intenta mostrar al problema de la inseguridad como una temible consecuencia de la defensa que se hace de los derechos de los delincuentes por encima de los derechos de los ciudadanos comunes. Esta última conclusión coloca a los ciudadanos comunes como entes sin derechos e intenta mostrar que debemos dejarnos de ocupar de la plena vigencia de los derechos humanos para solucionar la inseguridad.
Berreta por donde se lo mire. Los derechos, en una sociedad democrática, lo son para todos y nadie tiene derecho a robar, a matar.
Concepciones como la de Macri no han logrado frenar la inseguridad en ninguna sociedad y solo han sido el germén de policías como Patti, el germén de la "maldita policía de Duhalde", el germén del gatillo fácil y de la tortura.
¿Para todas esas cosas, querrá Mauricio su policía?

lunes, 28 de julio de 2008

ASÍ TE ESTAFAN EN METROVÍAS


Así se prepara una empleada de Metrovías en la Estación Aguero del Subte D de La Ciudad de la Furia.

En la difusa imagen (efecto deseado para no publicar la cara de la empleada) observamos como, prolijamente, se cubren las máquinas utilizadas para recargar la SUBTECARD, y la manera con que se cuidan que se lean los cartelitos que, seguramente, con esmero y dedicación han confeccionado las laboriosas trabajadoras de la Estación Aguero de la Línea D.
¿Por qué tapar los recargadores de Subtecard?
Muy sencillo. Tal como lo informa la empresa en su página web, los recargadores funcionan de manera muy sencilla: "Sólo acercas tu Subtecard al lector donde podes ver tu saldo. Solicitas el monto a cargar y listo! Ya tenes más plata en tu Subtecard. Recordá que podes hacerlo a partir de $5 y en múltiplos de $1 hasta $300". Una buena manera de combatir la falta de monedas en circulación. Ahora bien, si funcionan!
La recarga de Subtecard evita colas, evita dar cambio, evita inconvenientes con la falta de monedas.
Pues, como no funcionan, los pasajeros se encuentran obligados a comprar viajes individuales y esperar para recargar su Subtecard. Esto nos conduce, inexorablemente, al problema de la falta de monedas.
Para paliar la falta de monedas, es que se confeccionaron simpáticos carteles que instan a la colaboración de los pasajeros, tal como se aprecia aquí abajo:

Ahora si el problema lo consituye la falta de monedas esto no se soluciona con carteles, ya que en casi todos los casos es necesario contar con las moneditas de 10 centavos, que, no es de extrañar que igualmente escaseen tal como pudimos comprobar en la estación Aguero. Por otra parte, hemos visto casos en los que al presentarse un pasajero con un billete de 2 pesos se le solicitó que saque dos pasajes y no uno.

Pero a esta modalidad, que llamaremos la modalidad "chanchito", por eso de juntar las monedas de 10 centavos al redondear el costo del pasaje siempre para arriba, se le suma otra más impune.

En la Estación 9 de julio, también de la Línea D, cuando un pasajero solicita su Subtepass de 1 viaje, más allá de las 21:30 horas te dan el siguiente pase:

Sí, un pase sin valor comercial. Acá la modalidad "chanchito" es superada, directamente te venden los pases que la misma empresa confecciona para el caso de suspensión del servicio o excesivas demoras en el mismo. En una de las oportunidades en que adquirimos un viaje, se nos dio el pase, pero el mismo estaba usado, por lo que otro empleado de Metrovías nos abrió una puertita y nos cortó la punta del "pase". En todos los casos, el valor total del viaje no es ingresado a la empresa, sino que pasaría a formar parte del patrimonio de inescrupulosos empleados que impunemente entregan los pases.

Las boleterías de los subtes parecen ser tierra de nadie. Los perjudicados de siempre somos los pasajeros, que además de viajar como ganado y pagar por un servicio deficiente, nos esquilman con la modalidad "chanchito" o dándonos pases sin valor comercial.

*esta investigación, realizada de manera azarosa, fue realizada durante la semana del 21 al 27 de julio, comprobando que las modalidades descriptas se repetían todos los días

sábado, 26 de julio de 2008

EVITA INMORTAL

"¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires.
La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente.
Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo.
Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actríz de melodramas baratos.
Evita se había salido de su lugar.
La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían.
Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia.
Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón.
No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban.
No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina.
Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando.
Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo.
Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra”
Eduardo Galeano

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