lunes, 10 de marzo de 2008

CENSO + 1.471







Este lunes se inició el censo de empleados del Gobierno de la Ciudad, procedimiento acordado en enero pasado entre el Poder Ejecutivo y el Sindicato Único de Trabajadores del Estado porteño (SUTECBA). El macrismo sostiene que de esa manera se podrá saber quien trabaja y quien no trabaja. Sostienen que ahora van a saber cuántos empleados tenemos en la administración pública. "Este es un problema serio que tiene la ciudad, porque los distintos gobiernos han hecho un desastre administrativo tan grande que ahora tenemos que hacer un censo para saber cuántos empleados hay", consideró Grindetti -Ministro de Hacienda- ante distintos periodistas.
Frente a esas declaraciones y frente a los fundamentos esgrimidos para defender la realización del censo, no nos cabe más que hacer un poco de memoria y recordar que Macri cesanteaba a 2.400 trabajadores porque eran ñoquis. De las propias palabras de funcionarios como Rodríguez Larreta y Grindetti queda absolutamente claro que los despidos de fin de año fueron absolutamente injustificados.
Lo que no saben ahora, tampoco lo sabían en diciembre de 2007.
Es por eso, que tampoco puede justificarse como es que la primera medida adoptada en materia de recursos humanos haya sido el despido de 2.400 trabajadores y que, recién tres meses después, decidan realizar un censo para saber cuántos trabajadores existen y qué funciones cumplen.
La improvisación es la característica del gobierno de Macri. Despide a hombres y mujeres que en promedio cobraban 1.400 pesos en diciembre de 2007 y recién en junio de 2008 va a saber quienes trabajan y quienes no. Toda una demostración de coherencia PRO.
Pero eso no es todo.
En casi tres meses de gestión, Mauricio Macri ya contrató o autorizó la contratación de 1.471 empleados y funcionarios. Fueron incorporados a la planta de personal por el jefe de Gobierno, la vicejefa Gabriela Michetti, los ministros y los responsables de los organismos descentralizados que dependen de Macri.
Algunos ejemplos, aunque de muestra sobra un botón, comprueban lo que decimos: El Ministerio de Desarrollo Urbano, a cargo del arquitecto Marcelo Chaín, ha contratado en su “planta de gabinete” a 328 personas. La Jefatura de Gobierno, es decir, Macri, designó en total a 191 personas, que cobran entre 1.200 y 4.000 pesos: 33 en la Dirección Técnica y Administrativa, 62 en la Mesa de Entradas, 38 en la Coordinación legal, 54 en la Secretaría Legal y Técnica y los restantes en su despacho. Uno de ellos es el ex director de Cultura de Boca Juniors, Jorge Alves, su histórico colaborador: lo nombró jefe de despacho.
"A confesión de parte, relevo de prueba" decían los antiguos juristas, y en este caso, es el propio Jefe de Gobierno y sus Ministros que coinciden en sostener que no saben quienes trabajan y quienes no, ni las funciones que cumplen. "Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago" parece ser la frase de cabecera de Macri, que dice reducir el costo político de la gestión y ya contrató a 1.471 personas que por los montos de sus sueldos superan el gasto que producían los 2.400 cesanteados en diciembre.
Macri sólo les hizo lugar a sus amigos y colaboradores. Nada más.

viernes, 7 de marzo de 2008

EN BUSCA DE LA SEGURIDAD PORTEÑA


No vamos a teorizar sobre la necesidad de la existencia de la Policía, ya que ello, a esta altura, está fuera de lugar. La policía, al igual que otros instrumentos de ordenamiento y control social, deriva en forma directa de la organización del Estado y, más precisamente, de la organización del poder político y económico.
El tema, es que, su existencia produce efectos sobre los ciudadanos y habitantes de la Ciudad mayores que los de otros instrumentos y métodos de organización como lo pueden ser los jueces o la escuela. La policía se presenta como una reproducción del poder mismo, y, también, como una manifestación de la forma más primitiva y directa del poder: LA FUERZA.
En ese marco, y también durante la prolongada transición hacia la asunción de las nuevas autoridades de la Ciudad, referentes del "macrismo" y del Gobierno Nacional han venido discutiendo respecto del traspaso de la Policía por parte del Estado Nacional hacia el Estado de la Ciudad de Buenos Aires. Ya en campaña, el anterior Jefe de Gobierno había lanzado su proyecto de Policía Porteña en una glamorosa presentación.
Si bien todos los candidatos a Jefe de Gobierno insistían en la necesidad del traspaso de la Policía Federal, es claro que, con los resultados en la mesa el Gobierno Nacional comenzó a contradecir a su candidato y sostuvo la necesidad de estudiar en profundidad la temática. A medias, cumplieron con parte de la promesa electoral, la LEY CAFIERO se reformó y ya no existen impedimentos legales para que la Ciudad cuente con su propia fuerza policial. De traspaso, nada.
Por otra parte, no resulta ser un dato menor que un Jefe de Gobierno que ha sostenido que se ha venido preparando durante años para ejercer el cargo que detenta actualmente, que en en campaña afirmaba que "HAY EQUIPO", y que tuvo 6 largos meses entre que ganó la elección y que asumió, recién ahora anuncie que en una semana va a presentar SU plan de seguridad. ¿A qué se dedicaron Macri y sus asesores durante todo este tiempo?
"Hay un debate interno que no terminó respecto del proyecto de Policía que se implementará, para presentar el proyecto de ley en la Legislatura", confirmó el jefe de Gobierno en la conferencia de prensa posterior al almuerzo con Alberto Fernández.
No es un dato menor porque la creación de una fuerza policial no es algo que deba improvisarse. Improvisación es lo que demuestra el Jefe de Gobierno cuando comenta que el debate interno no terminó, y cabe preguntarse entonces si realmente empezó.
En ese punto las crónicas periodísticas son vagas y algunas hablan de la creación de una Academia policial. Esa simple definición nada nos ilustra respecto del modelo de formación que tendrá la policía porteña. Sostienen los funcionarios macristas que la nueva policía contará con salarios más altos que los de la federal, que estará equipada con elementos de última tecnología y que será el Estado quien provea de uniformes a los nuevos agentes. Todas definiciones vacías en cuanto a la inquietud respecto del modelo de formación.
Por qué decimos esto, porque lo que distingue a una sociedad avanzada de aquellas que no lo son, no es el número de misiles de que dispone, ni el número de medallas que obtienen sus atletas, ni la renta per cápita ni otras cosas por el estilo, importantes por cierto, pero poco caracterizadoras de lo que podríamos denominar progreso. En cambio, el rasgo definitorio del progreso que caracteriza a una sociedad avanzada es el nivel de organización social racionalmente obtenida, o dicho de otra manera, el grado de desarrollo jurídico de esa sociedad. Entonces, si vamos a tener a una fuerza policial que desconozca la idea de Derecho, el Gobierno de la Ciudad no hará otra cosa que reproducir a la "maldita policía" de Duhalde y a la policía del "gatillo fácil", y no importará cuánto equipamiento tecnológico tenga o cuán alto sean sus salarios.
La otra cuestión fundamental en la concepción de una fuerza policial tiene que ver con la militarización de sus funcionarios. Tal es el modelo de la Policía Federal y de todas las policías provinciales de nuestro país. La militarización no sólo remite a un orden jerárquico y a su correlato de obediencia, sino que remite a la filosofía con la que se forman los futuros agentes policiales, y de ahí, que la crítica a la militarización de la policía constituya una crítica absoluta a la idea de tratar al delincuente o presunto pertubardor como a un "enemigo". No debe soslayarse que el objeto y el objetivo de los militares es la inocuización o destrucción del enemigo. Además, el hecho de estar preparado y capacitado profesionalmente para luchar contra un enemigo provoca la aplicación de tácticas bélicas que, obviamente, no son las idóneas para mantener la delicuencia dentro de cotas soportables para el público, como no resulta idóneo que la población tenga ante sí una Policía absolutamente militarizada que la convierta en un ejército de ocupación en vez de ser un intermediario entre el ciudadano y la administración de Justicia.
El fin a plantearse con la creación de la Policía Porteña debiera partir de la idea de que particulares y policías no son enemigos, no todo sujeto que se encuentra frente a un policía es un delincuente, ni todo policía que se halle frente a un sujeto, aunque éste sea un delincuente, se comporta como un energúmeno. El DERECHO ofrece las pautas necesarias y razonables para encontrar salidas adecuadas al mantenimiento de la paz social.
Lamentablemente el recuerdo de las vívidas imágenes del desalojo de los cartoneros de hace unas semanas atrás, y la concepción autoritaria de la primacía del derecho de circulación que expuso el, también macrista, Fiscal General de la Ciudad, nos remite a la creación de una policía a imagen y semejanza de esa ideología, consecuencia directa de los discursos demagogicos de dirigentes del PRO y del mismo Mauricio Macri.

sábado, 1 de marzo de 2008

Vermouth con papas fritas! y... GOOD SHOW!!!


Este sábado 1° de marzo a las 9:30 de la mañana el Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, convocó a la inauguración del período de sesiones ordinarias 2008 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De acuerdo con la Constitución de la Ciudad, debía referirse al estado general de la administración de la Ciudad y exponer los lineamientos de la gestión para el presente ejercicio.
Previo a su discurso, se proyectó un video muy parecido a los presentados durante la campaña, un estilo muy "Durán Barba", que mostró las deficiencias de la Ciudad en materia de insfraestructura, escuelas, hospitales, entre otras cosas.
Resulta oportuno reconocer la creatividad y la transgresión de Macri al proyectar un video como parte de un mensaje de apertura de la actividad legislativa. En verdad, una vez más, Macri estuvo en los márgenes de lo legal; la Constitución y la costumbre legislativa indican que debe dar un mensaje, no transmitir imágenes de video...
Imágenes de video, casi en color sepia, otras en blanco y negro, con luz difusa, en la que se transmitían constantes golpes bajos para mostrar lo mal que está la ciudad. Las imágenes se sucedían: instalaciones deterioradas en el espacio público, hospitales, escuelas, bibliotecas y oficinas en pésimo estado; basura en la vía pública, baches, inundaciones, dificultades en el transporte, venta ambulante, artesanos en la vía pública y protestas callejeras y movilizaciones populares. Inmediatamente después, un sugerente título: "Inseguridad" y escenas violentas que, según Jaime Durán Barba, ocurren en el Bajo Flores.
Casi al final de su discurso, Macri reconoció su propia improvisación al anunciar que en los próximos días lanza su PLAN DE SEGURIDAD PARA LA CIUDAD, no era que había equipo?
Imágenes de video para un show bien montado. Prolijo, cuidado, pocos invitados y poca gente en las tribunas...
Imágenes de video, que según Mauricio hablan por sí solas para darle contenido y color a una deficiente lectura de un discurso que poco tuvo de novedoso y que nos deja a la espera de más de 40 kilometros de subtes y...
"Comunicación sin emoción
una voz en off con expresión deforme
busco algo que me saque este mareo
busco calor en esa imagen de video
Nada, nada personal
nada, nada personal...
nada especial!!!"
A continuación el video PRO...


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