El pasado día 6 de diciembre de 2007, a pocos días de asumir la Jefatura de Gobierno, Macri insistía en la "clausura" del canal tal como lo describía el Diario Perfil. Un mes antes de eso, el 5 de noviembre de 2007, en el Gran Diario Argentino el PRO confirmaba el cierre del Canal Ciudad Abierta.
Pese a tanta energía y tanta firmeza a la hora de afirmar el cierre del Canal Ciudad Abierta el mismo continuó en funcionamiento. La férrea oposición de sectores ligados a la cultura porteña y grupos de intelectuales impidió su cierre.
Ahora, y luego del escándalo de los votos truchos en la Legislatura, el macrismo le encontró una nueva función y significado al Canal: A partir del 1 marzo se televisarán en vivo y en directo todas las sesiones de la Legislatura. En su afán de parecer transparentes los diputados y diputadas se peinarán para las cámaras.
Enhorabuena que se transmitan en vivo las sesiones legislativas, pero lo que se evidencia con estas cosas es la absoluta falta de planificación y preparación de Macri y su gente para gobernar la Ciudad de la Furia. Macri le dijo a la gente lo que quería escuchar y después empezó a darse cuenta que llegar a la gente mediante el sentido común de reducir gastos no es igual a gobernar con ese pensamiento lineal, simplista e infantil.
El escándalo de los votos dobles al menos sirvió para algo. Ahora van a transmitir en vivo las sesiones de la Legislatura porteña y Macri se queda sin argumentos para el cierre del Canal Ciudad Abierta. Así continúa la extraña relación entre Mauricio y Ciudad Abierta, demostrando que no tiene, no tuvo, ni tendrá idea de qué hacer con la Ciudad.