Mostrando entradas con la etiqueta CTA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CTA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de mayo de 2009

PARO NACIONAL CTA: ¿IDIOTAS ÚTILES?

La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizó hoy un paro nacional activo, con cortes de rutas y accesos a la Capital Federal, en reclamo de aumentos de salarios y jubilaciones, de una ley que suspenda los despidos por 180 días y de la implementación de una asignación universal por hijo. Todo ello en el medio de la campaña electoral.
El titular de la CTA, Hugo Yasky, pidió hoy que sean preservados los puestos de trabajo "ante los coletazos de la crisis internacional" y reiteró su pedido para que la central sindical obtenga la personería gremial.
Este paro nacional se produce en instancias en que las fuerzas opositoras llaman a derrotar el modelo socio-económico instaurado a partir de la asunción de Néstor Kirchner y continuado por Cristina Fernández. La CTA reclamaba la preservación de los puestos de trabajo.
Ahora bien, el Gobierno Nacional no se cansa de repetir que la crisis internacional no debe ser utilizada como una excusa para degradar las condiciones de trabajo, al tiempo que remarca que actúa sobre la necesidad de mantener el nivel y la calidad del empleo.
Néstor Kirchner asumió con más desocupados que votos, casi un 28% de desocupados. Hoy la desocupación ronda el 8%. Esa es la cabal demostración de una política dirigida a la preservación y generación de puestos de trabajo. La pobreza también ha tenido una baja sustancial, de más del 60 % de pobres que existían en 2002, hoy estamos en el 26 %. Es cierto que todavía son cifras que duelen pero lo cierto es que el crecimiento ha llegado a muchos, lo que comprueba, que la crisis ya no la pagan los más necesitados en la Argentina. Desde el 2003 a la fecha se han generado 3.400.000 nuevos empleos.
Estamos ante un modelo de acumulación que articula capital y trabajo y que le da al trabajo la centralidad que hemos experimentado en otras épocas en cuanto a organización social, articulación social y desarrollo. En Argentina hay una fuerte tarea para preservar los puestos de trabajo, más aún, después de haber pasado por la profunda crisis del 2001.
La CTA es parte de la mesa del Consejo del Salario en su calidad de central obrera al igual que la CGT, la CTA ha sido parte de delegaciones oficiales de la República Argentina.
La pregunta surge de manera inmediata ¿por qué paró la CTA? Y no es fácil responder a dicha pregunta si uno mira atentamente los datos de la realidad y observa la importancia que le ha asignado el gobierno de Néstor Kirchner y el de Cristina Fernández a la participación en los debates a la CTA. Es más, la propia Presidenta se reunió en la Casa Rosada con toda la cúpula de la CTA.
A la única conclusión que es posible arribar es que este paro nacional ha sido utilizado por las fuerzas políticas opositoras encabezadas por De Gennaro y Lozano para tratar de hacer daño al Gobierno Nacional y llevar agua para su molino: las listas encabezadas por Pino Solanas y Martín Sabatella. Ellos se resisten a reconocer los avances que en materia de TRABAJO ha dado este gobierno y el anterior, como así también, niegan la voluntad política de la Presidenta a favor de preservar las fuentes de trabajo.
Con este paro nacional, la CTA solo contribuye a generar un clima de incertidumbre y confusión a la masa trabajadora. La CTA reclama una norma jurídica que suspenda los despidos pero no es capaz de afirmar cuántos despidos se produjeron, ni siquiera, los grandes medios de comunicación pueden mostras cifras que acrediten la existencia de despidos masivos en Argentina.
Se define como “idiota útil” a un ignorante de los hechos, a tal punto que termina involuntariamente por favorecer el avance de una causa adversa a él, a la que obviamente, no apoyaría de otra manera. La CTA con su obsecada política confrontativa contribuye a la vuelta al modelo neoliberal de la década del noventa.

miércoles, 18 de junio de 2008

POR LA DISTRIBUCIÓN RIQUEZA

*Transcripción del Documento elaborado por ORGANIZACIONES SOCIALES, GREMIALES E INTELECTUALES.

A las 13 nos concentramos en Avenida de Mayo y Perú, en defensa de la democracia y en reclamo de mayor distribución de la riqueza y participación popular.
Lo haremos desde nuestra propia identidad y sin ahorrar críticas al Poder Ejecutivo Nacional, pero en respaldo de la institucionalidad democrática y de las medidas progresivas que enfurecieron a una nueva derecha que usa la retórica del diálogo y el consenso y se envuelve en los símbolos nacionales mientras pretende mantener sus privilegios. Con lock-out patronal y desabastecimiento no hay vocación de dialogo. Es imprescindible el levantamiento de las medidas de fuerza, y que el gobierno haga una amplia convocatoria a todos los sectores involucrados, para la discusión integral de un nuevo modelo productivo.
Somos miembros de organizaciones sindicales como la CTA, CTERA, la Unión Obrera Metalúrgica, CONADU; de movimientos como Tupac Amaru y Movimiento Nacional Patria Grande; de organismos de derechos humanos como el CELS, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos; de pequeños empresarios, como la Asamblea de PYMES y el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos; economistas del Plan Fénix; decanos y profesores universitarios, científicos e investigadores; sacerdotes en opción por los pobres; dirigentes políticos que demostramos la posibilidad de construir alternativas populares sin clientelas ni aparatos; intelectuales y artistas integrantes del agrupamiento Carta Abierta y ciudadanos sin militancia partidaria ni institucional.
No formamos parte del gobierno. Objetamos la destrucción del INDEC y la construcción del tren bala, la negativa a reconocer la personería de la CTA y la alianza con sectores de la mal llamada burguesía nacional, que fue socia de los gobiernos neoliberales. Consideramos intolerable el mantenimiento de altos niveles de hambre y exclusión en uno de los grandes países productores de alimentos del mundo.
Pero la restauración conservadora en marcha, con el impulso de un sector de la izquierda que imagina protagonizar una revolución agraria, no cuestiona los defectos sino los aciertos del gobierno, al que intenta imponerle sus intereses económicos por encima del interés general, sin reparar en costos ni en métodos. Cuestiona la reconstrucción de la autoridad del Estado luego del colapso de 2002, el saneamiento de la Corte Suprema de Justicia, el juicio a los responsables del Estado terrorista, el drástico descenso de la desocupación, la recuperación del régimen jubilatorio estatal, el establecimiento de un haber para las personas mayores de 70 años que no tenían ninguno, el aumento del presupuesto educativo, la creación de un ministerio de ciencia y tecnología, la política exterior independiente, en asociación con los gobiernos democráticos de Sudamérica. No busca un avance sino un salto atrás.
Contra toda evidencia se acusa de autoritario y soberbio al primer gobierno que ha prohibido el uso de armas de fuego en el control de manifestaciones y se moteja de represión violenta al desalojo con guantes de seda de la ruta del MERCOSUR, por la que desde hace tres meses no se permite el tránsito de mercaderías, obligando a tirar millones de litros de leche y toneladas de frutas y verduras. De ese clima deslegitimador, parecido al que minó la presidencia de Arturo Illia, participan en forma tan entusiasta como irreflexiva sectores de las clases medias urbanas influidos por la cobertura tendenciosa de diarios y canales de televisión temerosos de que se democratice la comunicación de masas.
De esta crisis, no menos grave porque se la niegue, sólo se sale con más democracia y más distribución de la riqueza. Para ello se impone una reforma impositiva integral, que grave a todos los sectores que en estos años han tenido beneficios extraordinarios, como la especulación financiera, la minería y la pesca.
Ésa es la voz propia con la que hoy iremos a la Plaza de Mayo, en defensa del valioso trayecto recorrido desde mayo de 2003 y en demanda de su profundización, con mayor calidad institucional y con la participación popular.
Hugo Yasky, Martín Sabbatella, Horacio Verbitsky, Laura Conte, Juan Gelman, Adrián Paenza, Eduardo de la Serna, Abraham Gak, Juan Pablo Paz, Carlos Heller, Horacio González, Nicolás Casullo, Lilia Ferreyra, Ana Cacopardo, Victorio Paulón, Stella Maldonado, Roberto Baradell, Carlos De Feo, Juan Carlos Junio, Alejandro Dolina, Juano Villafañe, Vicente Battista, Mario Toer, Jaime Sorín, entre otros.

Archivo del blog