Hoy se fue el compañero Antonio Cafiero, uno de esos dirigentes que es el PERONISMO mismo, PERONISMO PURO, o la historia misma del PERONISMO, y, por esas razones no podemos dejar de recordarlo.
Para quienes comenzamos a militar en el peronismo en los '80, allá por la adolescencia, y cuando era difícil serlo, Antonio Cafiero comenzaba la renovación del peronismo y encabezaba un proceso democratizador dentro del mismo. Enfrentó a ese rancio peronismo encarnado por Herminio Iglesias y el "Pacto Sindical Militar" y se propuso como meta que "el peronismo vuelva a enamorar". Eran tiempos de la JP Renovadora y la JP Secundarios. Fueron tiempos de debates doctrinarios profundos y de construcción militante.
Cafiero reconcilia al PERONISMO con su pueblo y cambia definitivamente la historia en aquella histórica Plaza de Mayo de 1987, una plaza multipartidaria como nunca, en la que la transición democrática era puesta en peligro por unos delincuentes que se autodenominaban "carapintadas".
En esa semana santa Cafiero no dudó ni especuló; convocó al peronismo a movilizarse y él mismo estuvo acompañando al Presidente Raúl Alfonsín en un gesto que lo honra, lo dignifica y lo transforma en un actor fundamental y protagónico de la consolidación de la Democracia. No sólo resulta inolvidable esa imagen en el balcón de la Casa Rosada junto a Alfonsín, sino que esa imagen histórica es la imagen misma de la madurez de una clase política que supo anteponer el interés supremo de la Nación a viejos rencores y mezquindades políticas de otros tiempos. Esa imagen también demostró que Antonio Cafiero era por sobre todas las cosas un "hombre de la Democracia".
Y Cafiero logró que "el peronismo vuelva a enamorar" y se convirtió en Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y sólo para no abundar en sus logros como gobernador, es dable destacar que, con él se acabó el gatillo fácil de los fusilamientos sin proceso previo de la Policía Bonaerense. En los primeros tiempos eso era una epidemia que terminó definitivamente cuando Cafiero asumió como Gobernador.
La democratización de la vida interna del Partido Justicialista, promovida por el propio Cafiero, dio lugar a la interna por la candidatura presidencial del peronismo allá en el '88 que concluiría con el triunfo de Carlos Menem.
Pero más allá de su extenso "cursus honorum" es mejor recordar a Don Antonio Cafiero como ese gran cuadro político del peronismo, ese militante sin tiempo del Movimiento Nacional.


HASTA SIEMPRE COMPAÑERO ANTONIO CAFIERO!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario