Un viejo adagio jurídico dice que los jueces hablan a través de
sus fallos y, agregamos desde "La Ciudad de la Furia", los fiscales
hablan a través de sus dictámenes, investigaciones y requerimientos. Desde ese
lugar nos proponemos analizar al "infame" fiscal Campagnoli y
no desde su mediática defensa que esgrime ser un perseguido político del
régimen político que protege a Lázaro Baéz.
En la causa en la que se investiga la reventa de entradas de
River Plate, el Juez interviniente, Dr. Fernando Caunedo, emitió copias
del expediente a otro juzgado para que se investigue “la posible
comisión del delito de violación de secretos por parte del Fiscal Campagnoli”.
El Fiscal Campagnoli no se ha ocupado de investigar nada
relativo a la mecánica de comercialización de entradas para los socios del club,
ni los contratos que la vinculan con empresas para el sistema de canje. Tampoco
de verificar la regulación sobre las llamadas "entradas de
protocolo", sin constatar en esta etapa si hubo "perjuicio
patrimonial" para River, una de las condiciones para evaluar si hubo
delito (delito de defraudación y/o administración fraudulenta), o si se
trató sólo de una contravención. Una causa paralela ya se estaba llevando
adelante en un juzgado contravencional local con idénticos imputados.
En efecto, el Juez Fernando Caunedo declaró la nulidad de la mayor
parte de la instrucción que llevó a cabo el Fiscal José María Campagnoli en la
causa en la que se investiga la reventa de entradas de River Plate. El
magistrado concluyó que Campagnoli, efectivos de la Policía Metropolitana que
intervinieron en la causa o agentes de la SIDE a cargo de las escuchas
telefónicas, filtraron información del expediente al Diario OLE (Grupo
Clarín), violando el secreto de sumario que había dispuesto el mismo
Caunedo.
Asimismo, el Juez Caunedo reprochó el método que utilizó el
Fiscal para impulsar la etapa de instrucción. Al referirse a los allanamientos
que solicitó el Dr. José María Campagnoli, titular de la Fiscalía de Distrito
de Saavedra y Núñez, opinó que lo hizo “con un propósito muy amplio y
genérico” -cuando deben ser realizadas con criterio restrictivo-. En
los requerimientos del fiscal, no se puntualizó concretamente qué se estaba
yendo a buscar, lo que “habilitaría una excursión ‘de pesca’, como parece
haberse procurado a través de la interceptación de las comunicaciones
telefónicas”, indicó el juez en la resolución.
En un duro fallo, el juez de la causa, Fernando Caunedo, además de
advertir las falencias de la pesquisa, puso la lupa en el accionar de la
Policía Metropolitana, que actuó sin la autorización judicial correspondiente. Obviamente, la autorización judicial que faltaba era la
autorización emitida por el propio Juez de la causa.
Campagnoli ha echado mano al resultado de las escuchas
telefónicas para intentar ampliar el objeto procesal de la investigación,
contando con la colaboración de la Policía Metropolitana que que actuó bajo su
dirección; realizando la transcripción de conversaciones que nada tienen que
ver con el fraude relativo a las entradas, que con las escuchas telefónicas se
procuraba dilucidar.
Esta tarea cuestionada por el Juez de la causa, vale la pena
destacarlo, había sido encargada a la división investigaciones de la comisaría
de la Comuna 12 de la Policía Metropolitana. Cobra destacada relevancia ya que,
Campagnoli encargó la pesquisa a esa fuerza local a la que pertenecía uno de
los imputados, Alejandro Rivaud, un ex agente de Inteligencia de la Policía
Federal que desde 2012 reportaba a la Superintendencia de Investigaciones de la
Policía Metropolitana. El agente de la Policía
Metropolitana, Alejandro Rivaud, de acuerdo con el expediente,
era quién se disputaba con los barras de River el negocio de la reventa
de entradas. Una sutil manera de otorgarle protección al policía
sospechado y a la fuerza policial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En síntesis, las deficiencias que el Juez penal Fernando
Caunedo encontró en la causa por reventa de entradas de River Plate atribuibles
al Fiscal José María Campagnoli han sido las siguientes: Objeto
procesal mal delimitado. Hipótesis delictiva sin fundamentación. Investigación
paralela a una en curso en otro fuero. Datos incorrectamente recolectados.
Imprecisiones en las medidas. Violación de secreto.

Por otra parte, el Fiscal Campagnoli ha perseguido
sistemáticamente, hostigado judicialmente, discriminado de manera violenta,
estigmatizado, vulnerando todos los derechos y realizando toda clase de actos
de atropello contra los vecinos del BARRIO MITRE de Saavedra, abusando
de su cargo de Fiscal y tratando como delincuentes a los habitantes del barrio
por ser pobres.
A modo de ejemplo, se resumen las situaciones a las que
estaban expuestos a diario los vecinos, para que podamos dimensionar los
extremos a los que llegaba el Fiscal Campagnoli, que utilizaba su cargo, su
investidura y los recursos públicos para hostigarlos. Cada vez que se
presentaba en el Barrio Mitre fue para intervenir en los allanamientos que él
solicitaba permanentemente. La mayoría de las causas en las que se
disponen esos allanamientos eran inventadas y no tiene ningún reparo en
llevarlos a cabo sólo para ganar rédito públicamente. Cuando aparecía en
los operativos, insultaba y se dirigía a los vecinos de un modo denigrante que
denotaba el odio que tiene por los barrios pobres.
A modo de ejemplo y, según consta en la denuncia presentada por el
Diputado Nacional Leonardo Grosso, en el año 2009 realizó un allanamiento en la
casa de la familia Tapia buscando a uno de los hijos de Claudia Tapia y como no
lo encontraba, Campagnoli le dijo a su madre “Dale negra de mierda, decime
dónde está tu hijo o todos van a ser inculpados”. El allanamiento se hizo porque
estaban buscando un casco, unas zapatillas y un buzo que se habían
robado. En el 2012, en otro allanamiento realizado a instancias del
Fiscal Campagnoli, el Grupo GEOF asesinó brutalmente a uno de los hijos de
Claudia, Alan, a sangre fría en su propia cama.
Además, en su oficina el Fiscal Campagnoli contaba con
un álbum de fotos de los habitantes del Barrio Mitre el cual exhibía
a cada persona que denunciaba un hecho ilícito de autor desconocido del
que fueron víctimas, para que tratara de identificar a alguno de
ellos, y, si no lo identifican, en la Fiscalía, inducían a la persona a
que identifique a alguno. Con esa indicación, absolutamente manipulada, y sin
realizar ninguna investigación ni la mínima constatación de los hechos o de la
responsabilidad de la persona, procedían al allanamiento de la casa que se
correspondía con la identificación.
Más allá de la férrea y
cerrada defensa mediática que tiene como protagonistas al Grupo Clarín y sus
esbirros, éste es el infame Fiscal Campagnoli.
5 comentarios:
Vos sos un parasito rentado o un imbécil con muy pocas luces, yo se que a un tipos como vos no les va la onda pero búscate un laburo de verdad y deja de vivir de los demas alcahuete.
te doy el beneficio de la duda en algunos temas, en otros me parece muy mal intesionado escribir que el fiscal a a a los allanamientos es no entender nada del derecho penal!
Anónimo, a-nó-ni-mo!!! Ni siquiera das la cara y sólo insultas, eso dolo habla de vos mismo o misma...
Elías, el presenciar los allanmientos como tarea habitual es una conducta correcta, pero, casualmente, no estuvo cuando el GEOF asesinó a Alan Tapia. Sacá tus conclusiones
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