domingo, 11 de octubre de 2009

YA TENEMOS UNA LEY DE MEDIOS DE LA DEMOCRACIA

Después del 28 de junio pocos creían que esta gesta era posible. Propios y extraños aseguraban, sin dudas, que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no enviaría el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual al Congreso Nacional. Nos espetaban que se venían tiempos en los que "los Kirchner" iban a tratar de asegurarse la gobernabilidad, que iban a recostarse sobre los sectores más conservadores, que el único objetivo del Gobierno Nacional iba a ser acordar una transición ordenada para cuidarse las espaldas y garantizarse impunidad para los años que venían.
Por todo ello, no iban a confrontar con los grandes medios de comunicación, ni con los grupos más concentrados de la economía.
Pues nada de ello sucedió. Más bien todo lo contrario. Contra el augurio de que estábamos frente a un gobierno en retirada y sin iniciativa política, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner envió el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual a la Cámara de Diputados de la Nación.
Ahora tenemos una nueva LEY DE MEDIOS, una ley de la democracia que permitirá la desconcentración empresaria en los medios de comunicación, que permitirá la participación de universidades nacionales en radios y canales de televisión así como de organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro. Coinciden artistas, sindicalistas, guionistas, libretistas y pequeños y medianos empresarios de medios en que la ley generará nuevas y mayores fuentes de trabajo y que, a raíz de ellos, se fomentará la producción artística nacional. Todas buenas noticias y buenas razones para festejar su sanción.
No pudieron frenarla los monopolios y oligopolios, no pudieron los profetas del odio disfrazados de corderos (el cardenal Bergoglio y el rabino Bergman, entre otros). Tampoco pudo la derecha que se disfrazó de defensora de la libertad de expresión -cuando ésta nunca estuvo en riesgo- al solo efecto de defender los intereses económicos de Clarín y del Grupo Vila-Manzano. Hubiera sido muy gracioso sino fuera por lo patético, ver a Rodríguez Saá defender la libertad de expresión o ver como los radicales Cobos, Morales y Sanz reniegan del legado alfonsinista al defender la concentración monopólica de los medios comunicación, tal como lo negaron a Alfonsín al defender los intereses de la Sociedad Rural y la patria sojera hace menos de un año.
Nos sobran los motivos para festejar. El proyecto ya es la Ley Nº 26.522, LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL. También tenemos el derecho a sentirnos orgullosos por tener una Presidenta que nos demuestra que no es necesario hacer concesiones a los poderosos grupos multimediáticos para gobernar y transformar el país. Orgullo de no tenerle miedo a las "tapas de Clarín".
Ya tenemos una LEY DE MEDIOS DE LA DEMOCRACIA. Es momento de ir por más.

2 comentarios:

el arista arrepentido dijo...

Así es, compañero. Nos sobran los motivos. Cristina demostró que se puede gobernar sin chuparle las medias a los poderosos y sin pedirle a Clarín que por favor no te saque tapas en contra. Nos sobran los motivos, así que festejemos.

Anónimo dijo...

Vamos a ver sin van por más!

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